Clínicas

El acné no se acaba a los 18 años

Mucha gente considera que el acné es un problema que solo afecta a los adolescentes. Si así fuera, al cumplir los dieciocho desaparecería. Pero por desgracia, esto no es así y hay muchas personas que, incluso en la edad adulta, sufren las consecuencias de este problema de piel.

Lo ideal sería que al entrar en la adolescencia todos los jóvenes visitasen a un dermatólogo para que les dijera cuál es su tipo de piel y qué cuidados necesita. De esta manera, se prevendría la aparición de casos graves de acné. Y es que conseguir que no aparezca en absoluto no es algo que esté en nuestras manos, pero evitar brotes problemáticos sí que puede estarlo en la mayor parte de los casos.

Es importante saber qué tipo de cremas son las más adecuadas para el cuidado de nuestro tipo de piel, qué rutinas de limpieza son más efectivas o incluso tener una charla sobre qué es cierto y qué son mitos en el tratamiento del acné. También es de interés aprender a escoger los productos de maquillaje más adecuados evitando así dañar la piel, favorecer las infecciones en los granos e incluso, a medio plazo, un envejecimiento prematuro de la piel.

Pero, lo cierto, es que la gente solo acude al médico cuando hay un problema ya existente y por eso lo habitual es acudir a un dermatologo especialista en tratamientos acne en Vigo una vez que el acné ya está presente. Incluso, en algunos casos, tras haber probado varios métodos caseros y cremas de farmacia sin éxito. En este último caso es muy frecuente que nos encontremos con un problema ya más serio.

Incluso hay personas que una vez superada la adolescencia continúan teniendo brotes de acné en la edad adulta. Es mucho más frecuente de lo que podríamos pensar y no es algo a lo que haya que resignarse ya que actualmente existen muchas soluciones que pueden mitigar el problema y hacer que se vuelva algo casi inapreciable.

Otro de los problemas del acné, a largo plazo, son las cicatrices. Cuando los granos se infectan es posible que dejen marcas en la cara, los famosos cráteres del acné. Pueden ser muy antiestéticos y para muchas personas son un auténtico problema pero hoy la dermatología estética ha avanzado mucho y es posible tratar esas cicatrices con láser, consiguiendo reducir mucho su efecto.