Consejos para visitar la Alcazaba de Almería en coche

Situada en el cerro de San Cristóbal, en pleno casco almeriense, la Alcazaba es el tesoro mejor guardado de la ciudad andaluza. Esta fortaleza islámica, la mayor de su género después de la Alhambra de Granada, fue erigida por el califa Abderramán III y posee un enorme valor histórico y cultural. Su interés para los viajeros está justificado, pues. Pero visitarla en coche plantea una serie de dificultades, siendo la búsqueda de parking en Almeria el primero y más desafiante.

Por la estrechez de sus calles y la falta de estacionamientos, aparcar en el centro histórico de Almería es una pequeña odisea para quienes se desplazan en vehículo privado. Las opciones de pago son sin duda las más recomendadas en términos de cercanía y comodidad. En concreto, el parking de la Plaza del Ayuntamiento gestionado por Telpark se ubica a cinco minutos de la Alcazaba. Asimismo, los aparcamientos de la Calle Real y de la Plaza Marín son excelentes soluciones.

Para economizar este gasto, el parking del muelle de Levante, en el Puerto de Almería, está menos masificado debido a su ubicación más distante, a cinco minutos a pie del recinto fortificado que nos ocupa.

Otro consejo para acceder a la Alcazaba sin complicaciones es informarse de las restricciones existentes en su Zona Azul y Verde. El sistema de estacionamiento regulado (ROA) aplica limitaciones horarias y restringe el acceso a vehículos con ciertos distintos ambientales.

Por otra parte, los turistas con SUV y otros modelos voluminosos evitarán internarse en las callejuelas próximas al cerro de San Cristóbal. Su estrechez y trazado ratonero son incompatibles con los coches de gran tamaño.

Como sucede en otros centros urbanos, se aconseja estacionar sin dejar objetos ni prendas de valor a la vista, además de hacerlo a la sombra (las temperaturas aquí superan los cuarenta grados en verano).